Carga ad hoc

Una mirada a AFIR, los códigos QR, los terminales de pago y el papel de los CPO

BLOG 30.01.2026

Desde abril de 2024, los operadores de puntos de carga rápida de más de 50 kW están obligados a ofrecer acceso a la carga ad hoc mediante tarjeta de débito o crédito. Antes del 1 de enero de 2027, también deberán adaptarse las instalaciones existentes en estaciones de carga situadas a lo largo de la red viaria TEN-T y en aparcamientos seguros. La base legal de esta obligación es el Reglamento Europeo sobre Infraestructura para Combustibles Alternativos (AFIR).

Para las personas usuarias de la movilidad eléctrica, esto significa: conectar el vehículo eléctrico, acercar la tarjeta, cargar, sin registro previo, sin descargar aplicaciones ni firmar contratos a largo plazo.

La carga ad hoc es, por tanto, el equivalente eléctrico al repostaje tradicional. Está pensada para ser sencilla y facilitar el acceso a la electromovilidad. Sin embargo, para el sector surgen nuevas preguntas: ¿realmente quieren los clientes terminales de pago o bastan los códigos QR? ¿Qué papel desempeña la fijación de precios? ¿Existe siempre un intermediario o son los CPO quienes definen directamente las tarifas?

¿Qué es la carga ad hoc y en qué se diferencia de la carga con contrato?

La carga ad hoc se refiere al suministro de electricidad en puntos de carga públicos basado en el uso y gestionado de forma espontánea, sin relación contractual previa. Es un elemento clave para hacer que la electromovilidad sea accesible y sin barreras para todas las personas.

En contraste, la carga con contrato —en muchos casos de pago— se realiza a través de un proveedor de servicios de movilidad eléctrica (EMP). Las personas conductoras de vehículos eléctricos firman un contrato, a menudo con una tarjeta o aplicación de carga, y se benefician de precios estables, servicios de atención al cliente o programas de fidelización. Para los EMP, este modelo ofrece ventajas como una utilización más predecible, acceso directo a los datos de los clientes y una mayor fidelización.

La carga ad hoc, en cambio, es anónima y flexible, y en el futuro permitirá el acceso espontáneo en toda Europa sin necesidad de eRoaming, aunque normalmente a precios más altos, ya que no existe una relación a largo plazo con el cliente. Aun así, ofrece oportunidades para los CPO: pueden definir directamente sus propios precios finales sin necesidad de desarrollar un producto EMP completo.

No obstante, hay que tener en cuenta que la carga ad hoc representa solo una pequeña parte de las sesiones de carga. En 2025, su cuota media anual es de aproximadamente el 4,4 % de las cargas públicas en puntos donde la carga ad hoc está disponible. Esto muestra que los conductores de vehículos eléctricos la consideran más bien una opción de respaldo, una alternativa cuando otras soluciones no funcionan. Actualmente, cada vez más puntos de carga se equipan con modernos terminales de pago que facilitan aún más el proceso; quizás esto ya esté influyendo ligeramente en el comportamiento de carga. El futuro lo dirá.

AFIR y los nuevos requisitos

Con el AFIR (UE 2023/1804), la Unión Europea ha establecido directrices claras para la carga ad hoc. Desde abril de 2024, todos los puntos de carga rápida de acceso público de más de 50 kW deben ofrecer al menos un terminal de pago con tarjeta de crédito o débito. El objetivo es garantizar un acceso no discriminatorio: cualquier persona debe poder cargar, independientemente de la aplicación, el proveedor o la afiliación.

A continuación, un resumen de las nuevas obligaciones para los operadores de infraestructuras de carga:

Pago con tarjeta en puntos de carga DC ≥ 50 kW
Todos los nuevos puntos de carga rápida a partir de 50 kW deben permitir el pago con tarjetas de débito o crédito habituales. Esto puede realizarse mediante un terminal integrado en la estación de carga o un terminal de pago central en el emplazamiento.

Pago web en puntos de carga AC < 50 kW
En los puntos de carga de menor potencia (por ejemplo, AC), se permiten métodos de pago digitales alternativos. Lo habitual es un código QR que dirige a una página de pago segura. La transacción debe cumplir con PSD2, es decir, con autenticación reforzada del cliente (por ejemplo, biométrica o mediante bloqueo del dispositivo).

Transparencia de precios
En los puntos de carga a partir de 50 kW, el precio debe mostrarse directamente en el punto de carga. Por debajo de 50 kW, basta con una indicación clara y fácilmente accesible, por ejemplo, en una aplicación o en un sitio web.

Seguridad y legibilidad
Los códigos QR deben estar protegidos contra manipulaciones y ser fácilmente legibles. En la práctica, chargecloud ha tenido buenas experiencias con adhesivos doming —pegatinas 3D rellenas de gel— que protegen los códigos contra arañazos y sobrepegado. La página de pago también debe cumplir los más altos estándares de seguridad y, además, ser accesible conforme a la Ley de Refuerzo de la Accesibilidad (BFSG) a partir del 28 de junio de 2025.

El AFIR representa así un paso importante hacia una mayor facilidad de uso y transparencia del mercado. Para los operadores, sin embargo, implica requisitos adicionales en la implementación técnica y la operación de la infraestructura de carga, como por ejemplo:

  • Adaptación de hardware en puntos de carga antiguos si no disponen de terminal

  • Mayores costes de inversión por dispositivos adicionales y su mantenimiento

  • Mayor diversidad de procesos al utilizar soluciones basadas en QR en paralelo

  • Complejidad tarifaria: los distintos requisitos de los fabricantes en cuanto a terminales de pago, sistemas contables y servidores de recibos pueden generar rápidamente falta de claridad

Al mismo tiempo, el AFIR crea oportunidades: los operadores pueden utilizar la carga ad hoc como un canal de ventas complementario para captar nuevos clientes, permitir el uso espontáneo y probar estrategias de precios flexibles.

Código QR vs. terminal de pago: dos caminos hacia la carga espontánea

Actualmente, existen dos métodos de acceso consolidados para la carga ad hoc:

Escaneo de código QR: Las personas usuarias escanean un código QR en la estación de carga con su smartphone, son redirigidas a una página de pago segura y comienzan el proceso de carga; en el peor de los casos, aún puede ser necesario instalar una aplicación. Esta solución es rápida, económica y no requiere hardware adicional.

Ventaja con chargecloud: durante la carga, los conductores pueden consultar su consumo y los costes en tiempo real a través de un portal de recibos.

Terminal de pago: El pago con tarjeta de débito o crédito es el estándar habitual para muchas personas. Terminales —por ejemplo, de Payter— permiten este proceso directamente en la estación de carga.

Excursus: Quishing

Un aspecto cada vez más relevante es la seguridad de los códigos QR. El “quishing”, es decir, la colocación deliberada de códigos falsos, representa una amenaza real. chargecloud responde a esto con códigos QR 3D a prueba de falsificaciones que protegen de forma fiable a los conductores.

Otros proveedores muestran los códigos QR directamente en la pantalla, pero esta solución tiene desventajas: hardware adicional, problemas de escaneo con mucha luminosidad o riesgo de vandalismo. Los adhesivos de chargecloud evitan estos problemas gracias a una función NFC complementaria.

Además, resulta interesante que los códigos QR no solo estén ganando importancia en la carga: también se utilizan cada vez más en parquímetros, creando una experiencia familiar y cotidiana para los usuarios.

Portal de recibos de chargecloud: transparencia para los conductores de vehículos eléctricos

Ya sea mediante código QR o terminal de pago, con chargecloud los conductores de vehículos eléctricos acceden siempre al mismo portal de recibos. Durante la carga, pueden ver en tiempo real en el navegador cuánta energía consumen y qué costes se generan. Al final, el portal proporciona una factura clara con todos los datos de transacción, consumo y metrología legal. Así, los clientes mantienen siempre una visión completa, sin preocuparse por diferentes métodos de pago o sistemas.

En la práctica, esto significa:

  • Transparencia total: los conductores controlan en todo momento el flujo de energía y el precio, incluso durante la carga

  • Facturación conforme a la ley: todos los datos relevantes desde el punto de vista metrológico están documentados de forma segura

  • Acceso sin barreras: sin descarga de aplicaciones ni registro; todo funciona a través del navegador estándar del smartphone

De este modo, chargecloud ayuda a los CPO a ofrecer a sus clientes una experiencia de carga fiable y sin obstáculos adicionales.

Ventajas para los CPO: control total

Para los CPO, la carga ad hoc es mucho más que el cumplimiento de una obligación legal. Con la oferta white label de chargecloud, los operadores conservan el control total sobre sus precios y pueden diseñar las tarifas de forma independiente, sin que intermediarios influyan en la formación de precios.

Tres aspectos son especialmente decisivos:

  • Control directo de precios
    La fijación de precios recae completamente en el CPO. chargecloud solo proporciona la base técnica para representar estas tarifas de forma transparente y conforme a la normativa metrológica.

  • 100 % white label
    Ni en facturas, ni en reservas, ni en el portal de recibos aparece referencia alguna a chargecloud: los CPO tienen control total sobre la marca.

  • Flexibilidad tarifaria
    Las tarifas pueden ajustarse de forma flexible en cualquier momento a través de la plataforma, lo que permite probar estrategias de precios y reaccionar a los costes energéticos.

  • Anonimato y flexibilidad
    La carga ad hoc sigue siendo un canal de ventas adicional que permite la carga anónima para los usuarios finales. Para los CPO, sigue siendo solo un canal complementario a la carga con contrato, que busca fomentar la fidelización mediante precios más atractivos.

Así, la carga ad hoc representa un equilibrio entre flexibilidad y rentabilidad: acceso espontáneo para los usuarios por un lado y una gestión económica clara para los CPO por el otro.

Excursus: preguntas abiertas

En el pago espontáneo en puntos de carga públicos existen varios aspectos que podrían ganar importancia en el futuro:

  • ¿Es necesaria una factura independiente por cada sesión de carga en distintos portales de CPO? Para los vehículos de empresa esto puede resultar engorroso, especialmente si los recibos contienen errores.

  • ¿Cómo puede simplificarse el pago para flotas sin tarjeta de crédito corporativa?

  • Los códigos QR suelen requerir la introducción repetida de datos: ¿no podría ser más rápido?

  • PayPal es popular, pero genera mayores costes de transacción para los operadores: ¿alternativas?

  • ¿Deberían cambiar constantemente las tarifas o serían más prácticos precios fijos, por ejemplo mediante suscripción, para los conductores frecuentes?

Somos partidarios de un debate abierto, porque solo escuchando realmente a todos los actores y partes interesadas de la e-mobility podremos alcanzar el objetivo común: una electromovilidad amplia, sencilla y con acceso sin barreras para todos.

El papel de chargecloud: habilitador de todos los casos de uso de e-mobility

En torno a la carga ad hoc circula a menudo la idea de que los CPO no pueden fijar sus precios libremente o que los agregadores reducen sus márgenes. Esto no se aplica al modelo de chargecloud.

chargecloud proporciona la base de software para todos los casos de uso de e-mobility, permitiendo a los CPO gestionar su negocio de forma independiente y transparente. El objetivo es maximizar la utilización de los puntos de carga, garantizando al mismo tiempo que los conductores puedan cargar en cualquier momento. La plataforma ofrece soluciones flexibles: eRoaming —gestionado o autogestionado—, una oferta EMP (white label o COBRA) y carga ad hoc mediante código QR o terminal.

  • Carga ad hoc white label: ya sea por QR o terminal, los precios finales siempre los define el CPO

  • Estructura de tarifas justa: solo en cargas de pago se aplica una pequeña tarifa fija de transacción de 1 a 2 ct/kWh; no hay recargos porcentuales sobre el precio por kWh ni comisiones de transacción sobre la tarifa de bloqueo

  • COBRA: si se desea, los CPO pueden incluso actuar como EMP, de forma independiente o mediante el producto de co-branding COBRA, sin crear un producto complejo, sin intermediarios y con control total del cliente

Queda claro, por tanto, que la fijación de precios y la relación con los clientes permanecen completamente en manos de los operadores. chargecloud actúa como facilitador, no como intermediario.

Conclusión

La carga ad hoc es desde hace tiempo mucho más que una obligación regulatoria. Es un canal de acceso clave a la electromovilidad y se caracteriza por su uso espontáneo y sin barreras. Para los CPO, supone la oportunidad de fijar precios de forma independiente, mantener flexibilidad en la gestión tarifaria y ofrecer una experiencia de carga transparente incluso sin vinculación contractual.

Al mismo tiempo, la carga ad hoc no sustituye a los modelos con contrato, sino que los complementa. Mientras que las suscripciones y programas de fidelización aportan estabilidad de precios y retención de clientes, la carga ad hoc abre espacio para la espontaneidad, la flexibilidad o la carga en situaciones de emergencia.

Con soluciones como el portal de recibos, el pricing dinámico y COBRA, chargecloud ayuda a los CPO a unir ambos mundos, sin estructuras complejas y con control total.

Al final, no se trata de discutir quién se queda con qué margen. Se trata de cómo diseñar la carga para que sea justa, segura y preparada para el futuro. Justo ahí es donde entra chargecloud: como socio que proporciona a los CPO las herramientas necesarias para un éxito sostenible en un mercado dinámico.